Zapatería
Arreglar tacones: cuándo cambiarlos y cuándo conviene revisar
Por Rapid Rivas · Desde 1966 en Milà i Fontanals

Si tienes que arreglar tacones, seguramente llevas unos días notando que el zapato no pisa como antes: se ladea, suena distinto al andar o el talón parece más bajo por un lado. Es un fallo pequeño al principio, y por eso es fácil dejarlo pasar hasta que ya molesta.
En Rapid Rivas somos zapateros y reparamos calzado en Santa Coloma de Gramenet, y cambiar tapetas y tacones es uno de los arreglos que hacemos. Te explicamos cómo reconocer cuándo toca cambiarlos, qué se hace en cada caso y qué ocurre cuando traes el par a la tienda.
Qué es la tapeta y por qué se gasta primero
El tacón tiene en la parte de abajo una pieza pequeña que es la que pisa el suelo: la tapeta. Suele ser la primera en desgastarse, porque recibe todo el roce de cada paso, y por eso es la pieza que primero suele necesitar cambio.
Cuando la tapeta se gasta del todo, el desgaste empieza a llegar al propio tacón. Ahí el arreglo puede ser mayor que un simple cambio de pieza. Cambiar la tapeta a tiempo es la forma más sencilla de evitarlo.
Hay otra razón para no dejarlo: con un tacón gastado pisas peor. El pie apoya torcido, caminas más pendiente de no resbalar y se te cansa antes.
En un zapato de salón, de tacón fino, la tapeta es muy pequeña y se gasta con rapidez. En un tacón ancho hay más superficie, pero el desgaste desigual se nota igual al pisar, así que la revisión sirve para los dos casos.
Esto vale para el calzado de señora y para el de caballero. Un zapato de vestir de hombre también lleva tacón y también se desgasta, aunque se note menos. Lo que cambia es el tamaño de la pieza, no la razón por la que se gasta. Si dudas de si tu zapato de caballero necesita algo, tráelo igualmente y lo valoramos como el de señora.
Cuándo toca arreglar tacones: las señales
No hace falta ser zapatero para darse cuenta. Estas son las señales que te avisan de que el zapato necesita una revisión:
- El tacón se ladea hacia un lado al pisar, o notas que el pie ya no apoya recto.
- La parte de abajo del tacón se ve gastada de forma desigual, más por un borde que por el otro.
- Se oye un ruido distinto al andar, como si pisaras con una pieza dura.
- La tapeta se ha soltado, se ha movido o se ha perdido.
- Resbalas más de lo normal en suelo liso.
- El tacón baila un poco al cogerlo con la mano y moverlo.
Hay una prueba fácil en casa. Pon el par sobre una superficie plana, a la altura de los ojos, y míralo por detrás. Si un tacón se inclina o uno de los dos parece más bajo que el otro, ya tienes la respuesta. Compara también la parte de abajo de los dos tacones, para ver si se gastan igual.
Con una sola de estas señales ya merece la pena que lo mire alguien, y con varias a la vez no conviene esperar.
Cambiar la tapeta o cambiar el tacón
Si traes el par, lo miramos entero, no solo el zapato que más se nota. En el calzado de señora y de caballero cambiamos tapetas y tacones, y cuál de los dos arreglos conviene depende de cómo esté el zapato cuando lo vemos. Por eso, si piensas en arreglar tacones, lo útil es traer el par y no decidir antes.
Si solo está gastada la tapeta, lo habitual es cambiar esa pieza y listo. Si el tacón ya ha empezado a deteriorarse, lo valoramos con el zapato en la mano y te decimos qué conviene hacer. No podemos decírtelo con certeza sin verlo, y por eso preferimos que lo traigas.
Tanto si tu tacón es fino como si es ancho, el criterio es el mismo: mirar en qué estado está antes de decidir. No existe una regla que sirva para todos los zapatos.
Una cosa que ayuda: mira los dos zapatos del par. Si uno está gastado, es normal que el otro no ande lejos, y revisar el par entero te ahorra una segunda visita.
Qué hacer antes de que se estropee más
Es cuestión de sentido común, pero cuesta hacerlo: cuando un zapato te gusta y es cómodo, tendemos a usarlo hasta el final. Con los tacones conviene parar antes. Si te has dado cuenta de que el tacón empieza a ir mal, lo mejor es no seguir usando ese par más de lo necesario. Cada día que lo llevas, el desgaste avanza y puede hacer que el arreglo sea mayor de lo que habría sido.
Algunos hábitos ayudan a que los tacones duren más sin complicarte la vida:
- Alterna pares en lugar de usar el mismo todos los días.
- No arrastres el pie al andar ni pises con el borde del tacón.
- Ten cuidado con rejillas, juntas de baldosas y escalones, que se llevan buena parte del desgaste.
- Revisa los zapatos de temporada antes de guardarlos y al sacarlos, para no descubrir el problema el día que los necesitas.
Evita también los apaños caseros con pegamento. Un tacón pegado en casa puede aguantar un rato, pero luego es más difícil repararlo bien. Mejor guarda el zapato tal cual y tráelo, aunque te parezca que está peor de lo que es.
Si quieres ver qué otros arreglos hacemos con el calzado y de qué depende cada plazo, tienes una guía en el artículo reparación de zapatos: arreglos y plazos. Sirve para hacerte una idea antes de venir.
Cómo es el presupuesto y cuánto tarda
Para darte un presupuesto exacto necesitamos ver el calzado, y por eso te pedimos que traigas el par a la tienda. El motivo es sencillo: el mismo tipo de arreglo puede ser pequeño o más grande según cómo esté el zapato. No publicamos precios ni tiempos, porque dependen de cada caso.
Cuando vengas, trae el par entero. Si el tacón se ha soltado o la tapeta se ha caído y la tienes a mano, tráela también, porque nos ayuda a ver qué ha pasado. Con eso en la mano te explicamos qué hace falta y cuánto costaría.
Si además el zapato tiene otra cosa que te molesta, como una costura suelta o una zona despegada, dilo a la vez: también reparamos calzado despegado o descosido, y es mejor valorar todo junto. Y si llega mojado o con barro, déjalo secar antes de traerlo para que se vea bien su estado real.
El plazo depende del tipo de arreglo y del volumen de encargos que tengamos, y se confirma al ver el calzado. Por eso no damos un tiempo antes de ver el zapato.
Si todavía no conoces el negocio, puedes conocer mejor la tienda de Rapid Rivas. Abrió como zapatería en 1966, así que el arreglo de calzado es parte de nuestra historia.
Escríbenos o pásate por la tienda
Si no estás seguro de si tu zapato necesita arreglo, escríbenos por WhatsApp al 601 01 57 03 o llama al 935 09 36 99 y consúltanos antes de venir. Por mensaje o por teléfono podemos orientarte; el presupuesto exacto llega al ver el calzado.
Puedes pasar por el Carrer de Milà i Fontanals, en Santa Coloma de Gramenet. Trae el par entero, aunque solo te moleste uno de los dos zapatos.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo hay que arreglar tacones?
Cuando el tacón se ladea, el desgaste es desigual, la tapeta se ha soltado o se oye una pieza dura al andar. Mejor no esperar a que esté muy gastado: cuanto antes lo mire alguien, menos probable es que el arreglo sea mayor.
¿Arregláis tacones de caballero?
Sí. Reparamos calzado de señora y de caballero, y cambiamos tapetas y tacones en los dos. Trae el par y lo valoramos en la tienda.
¿Cuánto cuesta y cuánto tarda?
No publicamos precios ni plazos, porque dependen del arreglo. El presupuesto exacto lo damos al ver el calzado, y el plazo depende del tipo de arreglo y del volumen de encargos.
Sigue leyendo
Copia de llavesQué llaves se pueden copiar y cuáles necesitan tarjetaLos tipos de llave que se copian en una tienda, cuáles llevan tarjeta de propiedad y cómo consultarlo con una foto antes de ir.
Mandos de garajeMi mando de parking no funciona: pilas, código o mandoQué comprobar en casa cuando el mando del parking falla: pila, pulsador y distancia, cómo saber si el fallo es del mando y cuándo…
Llaves de cochePerdí la llave del coche: qué hacer paso a pasoQué hacer primero si has perdido la llave del coche y cómo cambia el trabajo según te quede otra llave o ninguna.